
Un compresor dental es la fuente de aire comprimido que se encarga de alimentar las piezas de mano, espray, succión y distintos accesorios. Este no es un equipo cualquiera, puesto que la calidad del aire, el caudal disponible, el nivel de ruido y la fiabilidad afectan de forma directa a la seguridad clínica, a la duración de los equipos y la experiencia que brindas a tus pacientes.
Trabajar con un compresor inadecuado puede provocar que haya humedad, aceite o contaminantes en el circuito, ocasionar fallas recurrentes y aumentar los costos operativos.
Este compresor suministra aire para lo siguiente:
El aire estable evita fluctuaciones que solo dañan los micromotores o afectan la eficiencia de instrumentos de precisión.

El aire con humedad o aceite corroe los conductos, ensucia la juntas y contamina las autoclaves y fresadoras si no se tratan adecuadamente.
Asimismo, hay un riesgo de contaminación cruzada si el circuito no añade filtros y separadores correctos.
Cuando usas el aire en los sistemas que necesitan pureza absoluta o quieres reducir el riesgo de contaminación para procedimientos críticos como implantología.
No necesariamente. El nivel de ruido depende de la insonorización, del diseño, del soporte antivibratorio y la carcasa; así que no depende solo de la presencia o de ausencia de aceite.
Esta selección depende del uso simultáneo y los equipos conectados:
Un compresor compacto con caudal suficiente para operar una silla y sus accesorios de manera fluida es más que suficiente. Observa el caudal (L/min o CFM) y la presión de trabajo recomendada.
Requieres un compresor con más reserva de caudal y un tanque de mayor volumen para evitar caídas de presión cuando ambas trabajan al mismo tiempo.
Considera un sistema centralizado con mayor caudal, tanque amplio y equipamiento de tratamiento del aire. Con esto evitas fluctuaciones y aseguras continuidad en los picos de demanda.

Siempre revisa la disponibilidad de los repuestos, tiempos de respuesta del servicio técnico, garantías y contratos de mantenimiento. Para disminuir el MTTR y los costos de parada, busca a un proveedor con stock regional confiable.
Algunos errores comunes:
Planifica un drenaje regular del tanque, buena limpieza de filtros, revisión de correas y control de lubricación de ser necesario.
El mantenimiento preventivo minimiza los paros y alarga la vida útil del compresor.
Puedes solicitar la ficha técnica, alcance de instalación (cableado, anclajes, canalizaciones, etc.) lista de repuestos, pruebas de funcionamiento y un contrato de mantenimiento con SLA.
En Dentadec te apoyamos con la selección de equipos, instalación de la mano de profesionales, suministro de filtros y repuestos, además de brindarte contratos de mantenimiento para proteger tus operaciones.
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